sábado, 27 de marzo de 2010

El salto del Tigre

En Ingles "The tiger leaping gorge" esto le otorga mas glamour que no "La garganta del salto del tigre".

Despues de un mes y medio dando vueltas por en medio de grandes ciudades necesitaba una salida campestre y cambiar de aires.La garganta reune todas las virtudes que se le pueden pedir a un paraje de este estilo: campo, vistas increibles, aire fresco y sorpresas.
Desde el hostel de Lijiang reserve, junto con 5 chicos mas del hostel, una mini furgoneta que nos llevo a la garganta. Ibamos 4 alemanes, un chico de madrid y yo.La carretera hacia la garganta no era para echar cohetes. Subidas y bajadas, curvas a go-go, adelantaminetos imposibles, parada de 45 min por culpa de un accidente (raro que no lo hubiese) y calzada deplorable junto con pesima furgoneta...cada vez que subiamos a un vehiculo la diversion estaba asegurada.

Llegamos 3h despues. Empezamos la marcha.Los alemanes se quedan rezagados rapidamente porque uno de ellos empezo a sacar la raba (despues del viaje no extranya).Sigo el camino con Raul, el chico de madrid. Prometemos a los alemanes esperarles para comer en un pueblito de 4 casas en mitad del camino.
De hecho, a la garganta se llega al final del camino, eso lleva un par de dias. Al principio hay que subir por la montanya. La parte mas alta esta a unos 2000 metros y desde alli se ven los picos de otras montanyas que llegan a los 5.600 metros.
En la foto de abajo se ven las montanyas. El mozo a mi lado es Raul. Regatea precios en China con una soltura propia de un comerciante Fenicio. Soltero y en edad de merecer... y con piso. Chicas corred a por el.


Seguimos el camino con el objetivo de parar a comer y esperar a los alemanes,
luego tenemos intencion de pasar la noche en la posada "Halfway".

Tenemos en nuestros poder un mapilla (obtenido en el hostel) que seguimos con especial devocion. Pero en la busqueda de la parada estrategica para comer descubrimos (segun el mapa) que nos la hemos pasado. Para esas ya son las 4 de la tarde y empezamos a estar cansados. No obstante decidimos seguir caminando hasta nuestra posada ya que aparentemente esta a unos veinte minutos a pie. Proseguimos el camino... los alemanes ya se apanyaran.A los 45 minutos de seguir andando nos planteamos volver sobre nuestros pasos pensando que hemos pasado de largo nuestra posada (en el mapa la siguiente esta a 4 horas de camino. Miramos para atras (no apetece volver) y... decidimos seguir para adelante.
Empieza a oscurecer un poco, se hace tarde y unas nubes oscuras no auguran nada bueno, especialmente cuando se escucha un trueno retumbando por toda la garganta.
Apretamos la marcha y porfin encontramos un cartel que reza: Halfway 2689m. Deducimos que la cifra es la altura a la que se encuentra la posada...(sobre todo porque no queremos pensar que todavia quedan 2 kilometros y medio de penoso camino y no creemos que haya nadie tan meticuloso como para medir con tal exactitud la distancia que falta). Mala suerte, a los 20 min encontramos otra senyal indicando 1945m.
Pues si! este es otro trabajo de chinos.

Llegamos que casi anochece. Albergamos pocas esperanzas de reencontrarnos con los alemanes. Decidimos que si aparecen les reciviremos entre aplausos y vitores.

La verdad es que solo por las vistas del cuarto de banyo valia la pena acercarse al Halfway.
Daban ganas de pillar unas cagarrinas para poder visitarlo con mas frecuencia.



Estan son las vistas desde la habitacion. No estan mal.

Al dia siguiente seguimos el camino. Ya no nos fiamos nunca mas del mapa el cual (llegamos a conclusion) habia sido dibujado por un ninyo de no mas de tres anyos.


Llegamos a la garganta del salto del tigre (2h despues de lo que auguraba el mapa), y siguimos por la garganta un buen tramo. De hecho andamos tanto que se nos hizo la hora de comer, pero para esas ya habiamos llegado a otra posada.

La pereza y unas chicas escocesas nos convencen de pasar la noche ahi y esperar al dia siguiente para volver al punto de partida.

Por la manyana compartimos la furgoneta que nos ha de llevar de vuelta. La cosa se pone complicada al llegar a la mitad del trayecto, desde hace dos meses que tienen un desprendimiento de rocas que bloquea la carretera.
Asi que una furgoneta te acerca hasta alli, luego se anda 1 kilometro sorteando las rocas hasta llegar a otra furgoneta y seguimos el camino.


Superado el desprendimiento vuelta a Kunming para recoger el visado Vietnamita y coger un autobus de 12h hasta la frontera con Vietnam.

2 comentarios:

  1. Bueno, bueno, esta vez sí que estoy enganchado con la historia. Estoy esperando saber qué se hizo de los alemanes! ... y qué pasó con las chicas escocesas!! Espararé el siguiente capítulo con la misma ansiedad con la que espero los de LOST

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  2. UUUFF que buenas vistas. Enorme envidia la que siento. Para tí además debío ser fantastico no perder nada ;-)

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