martes, 16 de marzo de 2010

Shanghai

En Shanghai solo estuve dos noches y tres dias. El tiempo no acompanyaba y la ciudad no parecia la mas apetecible de toda China, especialmente cuando en la cabeza tienes una idea mas rural del pais y derrepente te encuentras en medio de la ciudad mas occidentalizada de toda China.
Shanghai se caracteriza tal vez por los rascacielos. Y la verdad es que el centro de la ciudad parece un concurso de estos. La niebla que rodeaba la ciudad no hacia mas que acentuar la altura de estos enormes edificios.


Como que de la ciudad poca cosa pude sacar en claro, me dispuse a explorar la vertiente culinaria. Lo primero que probe en China fueron unas anguilas (o esa es la conclusion a la que llegue despues de entablar conversacion ingleso-chinesca, con la camarera durante 5 min) desafortunamente cocinadas en una salsa mas que abundante con exceso de pimienta blanca...



Otras de las prioridades despues de un par de dias sin ducha era rehacer el neceser del aseo olvidado en el ferry. Lo primero que fui a comprar fue el champu.
Todos los frascos lucian etiqueta China, los que no, eran 4 veces mas caros. Me decante por lo autoctono y mirando a la chica de la tienda a la vez que me llevaba las manos a la cabeza y me mesaba el pelo le dije: "CHAMPU". Ella respondio "CHAMPU" a la par que senyalaba un bote en concreto. Lo mire con recelo y repeti la escena anterior 2 veces (a esas alturas ya medio rojo) remarcando bien "Champu". Obtube dos reafirmaciones.
Una vez en el hostel pude constatar que habia comprado mascarilla del pelo. Tambien me maldije por no haber comprado gel de ducha... no obstante he de confesar que tampoco puse remedio a la falta de gel hasta que deduje que la mascarilla del pelo no hacia las veces de este...pero olia muy bien.


La siguiente faceta de Shanghai que me llamo la atencion fueron los mercados de comida. En China se vende, se compra y se come de todo. De momento una pequenya muestra, porque en cada ciudad a las que he ido se han superado



Pato seco, al sol?, a la sal?... no lo se pero esta tieso.




Boniato al horno vendido al peso en mercado callejero.


En Shanghai poca cosa mas hice. Mas cuando tenia billete de tren a Xi'an y habia escuchado rumores de lo complicado que puede resultar el encontar el anden y tren correctos.
A esas alturas mis pensamientos sobre la estacion de tren se volvieron laberintisticos e intrincados en nivel tan alto que tras breve deliberacion conmigo mismo decidi llegar 3 horas y media antes a la estacion.
Una vez alli, en 20 minutos estaba sentado en la sala de espera que daba acceso a mi tren y a otros 4 que salian antes que el mio. Me dio tiempo de aburrirme y a sacar alguna foto divertida



Asi es como van los ninyos por China... sin panyales y luciendo pantalones con acceso directo a las partes mas nobles de la anatomia humana.
Un apreton?, pues posicion de cuclillas y listos. Chicas del mundo!!! con este invento (hasta la fecha infantil) se acabarian las colas en los banyos de chicas... aunque tal vez se crearian otro tipo de problemas. Reflexionad sobre ello.

1 comentario:

  1. Realmente....me muero por ver con qué pelos vuelves!!! jajajajaja suavitos suavitos....las puntas...perfectas!!!!

    Genial!!! Por cierto...soy Quima no Alex...

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