La ciudad no tiene nada mas, excepto el espectaculo que cada atardecer protagonizan los soldados Indios y Pakistanies a la hora de cerrar la frontera.
Arriba lo feo de Amitsar... que incluye gran parte de la ciudad
Esa misma tarde me acerco a la frontera. Esta a unos 30km. Hay seguridad extrema para acceder al recinto. Piden el pasaporte. Me doy cuenta de que lo tengo en el hotel. Paso dos controles al resguardo de un turista gordo y sin necesidad de ensenyar el Pasaporte. En el tercer control me lo piden. Saco el carne de conducir. El guardia lo mira entre curioso y perplejo y me da via libre. Arriba uniforme de gala y probablemente habitual de la guardia fronteriza.
El lugar es una carretera dividida por las dos verjas de cada pais, India y Pakistan. Cada pais posee unas gradas alrededor del tramo de carretra cercano a la valla. Las vallas permanecen cerradas. Parece un partido de futbol. Antes de empezar la ceremonia, mujeres Indias asaltan la carretera y se ponen a bailar. La gente jalea y aplaude. Empieza el acto de cierre de la frontera con los guardias de protagonistas. Hay un senyor que anima al publico a gritar en momentos determinados. Pakistan ruge, India replica con mas entusiasmo y gritando Hindustan!! a pulmon. Replica de Pakistan!!... El momento de bajada de banderas es el climax de la funcion, mas gritos... Y asi hasta pasada una hora de espectaculo seguido fervientemente por Indios y escepticamente por forasteros. Una vez acabada la funcion solo queda acercarse al Templo dorado.
Foto del templo de oro de noche. Esta abierto casi todo el dia y los creyentes... y los no, podemos dormir en el si queremos y encontramos cama o trozo de marmol al resguardo de la lluvia, que en la epoca que estamos es frecuente y persistente.
Bueno, una vez sales de las calles centricas de Amritsar, tambien posee cierto encanto. Casas viejas, pero muy bonitas y sin tanta porqueria por en medio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario