De camino al embarcadero vamos haciendo paradas de aprovisionamiento. Paramos a los 20 minutos subimos un cesto con diez repollos, zanahorias, cebollas, tomates. Segunda parada: subimos al minibus 7 cajas de botellas de agua y otras tantas de cerveza. El espacio empieza a ser reducido. Tercera parada: dos cartones de huevos y un saco con tres agujeros que se mueve...el senyor del bus saca tres cabezas de pollo, una por cada agujero. Estos miran su entorno con perplejidad. Cuarta parada: subimos un cartel luminoso de tamanyo 1 x 2'5 m. Demasiado para el minibus. El conductor invierte mas de diez minutos en sacar y recolocar todas las provisiones. Proseguimos la marcha encajonados. Quinta parada: 30 pinyas pequenyas y dos bolsas con la comida del dia, nos animan a comernosla en el bus. Cabriolas y contorsionismo general para comer.
Llegamos al barco... y todavia no hemos zarpado.
El barco no promete ningun tipo de lujo... el precio la dejaba claro. Hay tres zonas. Cubierta, la de la foto, zona de tripulacion, lavabo y cocina y sobre la zona de tripulacion esta lo que seria nuestra habitacion. Somos catorce, no cabemos todos, asi que para dormir hay que repartirse.
Vuelve a haber Hooligans en el barco, en concreto 6. Tambien hay 4 Americanos, un Canadiense, una francesa, una italiana, yo y 4 de tripulacion.Despues de hablar brevemente con la gente de abordo percibo que el viaje de 4 dias va a ser un rollo integral. Menos mal que tengo libro a mano. Las unicas que se salvan son dos chicas Americanas que hablan esanyol. Tres de los Ingleses (que marcan raviolis) se pasan todo el rato al frente del barco tomando el sol, poniendose rojos, bebiendo agua con polvos naranjas y poniendose crema para el sol entre ellos de manera muy torrida.
Me pongo a leer.
De camino a una isla.
El viaje es sencillo de entender, de camino a Flores hay un monton de islas increibles, incluida Komodo, asi que mientras navegamos hacia alli vamos parando en diversos sitios con la excusa de visitar unas cascadas, un lago o hacer snorkle. Arriba una muestra y abajo tambien.
Las aguas son increiblemente transparentes, se puede ver a 5 metros de profundidad desde el barco. Espero que esta foto de envidia, porque ahora que ya no estoy alli a mi me da... y mucha.
En los ratos libres la tripulacion se dedica a la pesca. Y pescan de todo, desde sepias de 3 kilos a los peces de colores de los arrecifes. Esta prohibido pero evidentemente les da lo mismo, a parte, los hooligans tambien se animan a tirar el anzuelo a ver si pica algo.
Arriba una muestra de los peces que pescan los del barco. No obstante hay que recordar que nosotros traemos tres pollos en un saco. Y evidentemente en algun momento van a formar parte del menu.
El tercer dia de viaje amanece soleado para nosotros y oscuro para los pollos. El cocinero nos anima a ayudar a sujetar los pollos mientras el o quien se atreva les rebana el pescuezo. Yo prefiero hacer las fotos de rigor.
La cosa va asi: se agarra el pollo por las patas, se le corta una vena gorda que pasa por el cuello y se mete debajo de un cubo hasta que se desangra. Si el cubo salta por los movimientos del pollo se pone un pie encima. Todo queda hecho un desastre. Muestra abajo.
El pollo sera la cena. Mientras, desembarcamos en Komodo y nos adentramos en el parque natural en busca de dragones.
Estos pueden llegar a los 120kg y aunque se les ve torpones, lentos y pesados los ranger que nos acompanyan, armados con sendos palos, nos informan que pueden ser rapidos como gacelas, agiles como gamos y listos como zorros... Ya sera menos.
La verdad es que los dragones se muestran perezosos y hartos de visitas de turistas. Los seguimos a no mas de cinco metros de distancia. Un dragon se detiene y se espazurra con toda la barriga en el suelo. Los rangers informan que eso es mala senyal. El dragon empieza a sacar la lengua repetidamente. El ranger pregunta cuatro veces si hay alguna chica con el periodo. Al final una de ellas asiente y la manda tres metros mas atras.
Una vez pasado el peligro y reveladas las intimidades femeninas del grupo proseguimos la marcha.
Llegamos al charco del bufalo, que ya solo es esqueleto. Por lo visto hace tres dias habia un bufalo del tamanyo de un bufalo, recien muerto. En esos casos la densidad de poblacion de dragones en el charco se incrementa en un 200%. Ahora solo quedan los ultimos huesos que con los dias tambien se comeran.
Este es uno pequenyo, estos han de esperar a que los grandes se hayan ido por que corren el peligro de ser comidos.
La visita acaba. Volvemos al barco casi para cenar pollo. Al dia siguiente llegamos a Labuan Bajo en la isla de Flores.

